La importancia de una buena mantelería

La importancia de una buena mantelería

Un restaurante, un hotel o un bar coinciden en una cosa: buscan la satisfacción de sus clientes a través de sus servicios. Un trato exquisito, un entorno adaptado a las necesidades, un espacio agradable…son ejemplos de lo que cualquier persona busca al entrar en alguno de estos establecimientos, pero todo ello debe exponerse en un espacio en el que prime, sobre todo, la limpieza.
La mantelería de cualquier establecimiento dedicado a la restauración y/o hostelería es uno de los puntos indispensables para dar buena imagen. ¿Acaso es lo mismo llegar a un restaurante y que sobre la mesa encontremos un mantel de papel (que se romperá seguro incluso antes de acabar nuestra comida) o un mantel de tela de un blanco impoluto? En el primer caso sentimos que es un local en el que estar de paso, en el que no se cuidan los detalles, mientras que en el segundo, percibimos que respetan desde el principio la importancia de todo lo que rodea al mundo de la hostelería.
Cuando tenemos un acontecimiento en casa también sabemos que es mejor poner esa mantelería que guardamos para las grandes ocasiones y es que nos encontramos mejor rodeados de objetos que expresen calidad, belleza, estilo. Los manteles no sólo protegerán nuestra mesa sino que serán parte de la decoración y dirán mucho de nosotros.
La mantelería es símbolo de lujo, de distinción, una buena mesa debe incluir esos manteles de calidad. Los manteles de tela son la base para hacer brillar la cubertería y la cristalería que se deposite sobre ellos. Manteles de algodón o de lino proporcionarán la sensación que deseamos transmitir al cliente, que somos un lugar de excelencia.
Podemos elegir entre manteles con textura, lisos, de rayas, con cuadrados, de un solo patrón (conocidos también como manteles de escudo), bordados, temáticos…cualquiera de ellos decorará nuestra mesa siempre y cuando no nos olvidemos de algo, un mantel debe tener siempre una cualidad: estar limpio. Una mantelería mal cuidada en el que se vean restos de manchas o haya perdido su color original quedando ya desteñida no ofrecerá a nuestros clientes la imagen de pulcritud que queremos para nuestro restaurante, bar u hotel. El cuidado de una mantelería pasa por un buen lavado, planchado y guardado.
Si sois profesionales de la restauración y queréis dar imagen de calidad no olvidéis ese pequeño “trozo de tela” que tanto hará por vosotros. Si lo que os preocupa es su mantenimiento os invitamos a conocernos y os informaremos de todo lo que podemos hacer por vuestra empresa: Lavado de Textiles