Cómo conseguir que tus toallas queden suaves y esponjosas tras cada lavado

Lavar toallas suaves y esponjosas

A todos nos encanta esa satisfacción que genera el secarse con esa toalla tan esponjosa y suave que acabas de comprar. Pero a veces las toallas pierden esta propiedad tras varios usos o lavados incorrectos. En Lavado de textiles queremos que tus toallas mantengan esta propiedad tras cada lavado y para ello te indicamos cómo lavar tus toallas.

Tipos de toallas

No todas las toallas están hechas del mismo material y por consecuente, no todas las toallas tienen la misma calidad o textura. Es cierto que algunas toallas tienen esta esponjosidad al principio, pero con el paso del tiempo van perdiendo esta textura y van quedando más finas. Esto puede ser porque los materiales con los que ha sido realizada no son de muy buena calidad.

Para que esto no ocurra con tus toallas te recomendamos comprar aquellas que pesen a partir de 500 gramos. El problema es que a menudo compramos toallas más finas. el más importante. Antes de comprar una toalla, es necesario tocarla primero para asegurarnos de que nos gusta su tacto: el tipo de algodón y el tipo de rizo.

Cómo lavar toallas

Tenemos que lavar las toallas una vez por semana, y si encontramos que las toallas permanecen húmedas unas horas después de su uso con más razón, para evitar que acumulen bacterias. Si las toallas ya no nos secan es porque han perdido la capacidad de absorber agua.

Cuando las toallas se endurecen es porque empiezan a acumular residuos de jabón. Para evitar esta situación, debemos poner una pequeña cantidad de detergente en la lavadora. Del mismo modo, el agua caliente puede absorber mejor el detergente, por lo que se recomienda un programa de temperatura más alta. Antes de poner las toallas también podemos dejar que el jabón se disuelva en la lavadora, por ello, una vez iniciado el ciclo de lavado, esperaremos de uno a dos minutos antes de añadir las toallas.

Un error común es usar suavizantes. El suavizante contiene silicona, que puede hacer que la toalla se vuelva repelente al agua. En cambio, aproximadamente una vez cada seis semanas, podemos suavizar las toallas agregando una taza de vinagre blanco a la lavadora. Esto eliminará los residuos de jabón que hacen que la toalla sea áspera y restaurará su capacidad de absorción total.

Además, si mezclamos media taza de bicarbonato de sodio con detergente, podremos eliminar el olor a moho que se pueda acumular, por ejemplo, si dejamos toallas mojadas en una bolsa de deporte o un montón de ropa. Poner algunas pelotas de tenis sin usar o pelotas de secado también ayudará a que la toalla sea suave y esponjosa.

Del mismo modo, poner demasiada ropa en la lavadora durante el mismo ciclo de lavado puede ser contraproducente porque no dejamos suficiente espacio para limpiar la tela. Lo mismo ocurre con la secadora; si la sobrecargamos, no habrá suficiente aire en la secadora para secar adecuadamente la tela.

Aunque usar una secadora es la forma más fácil de obtener toallas suaves, el calor generado por la secadora puede dañar la integridad del paño de algodón. Para evitar esto, podemos secar parcialmente las toallas al aire y luego colocarlas en la secadora.

Obviamente, no importa cómo mantengamos nuestras toallas, es hora de conseguir unas nuevas, y luego tenemos que llevarlas a la papelera de reciclaje de ropa. Recuerda que puedes contratar todos nuestors servicios para dejar tus toallas suaves, esponjosas y desinfectadas en nuestra Lavandería industrial con envíos exprés