Cómo funciona una lavandería industrial

lavadoras industriales

En cualquier lavandería industrial que se precie, las máquinas estrella en el proceso de lavado son 3: las lavadoras, las secadoras y las planchas. A continuación os describimos brevemente sus funciones para que conozcáis cómo influye cada una en la limpieza y desinfección de vuestras prendas.

LAVADORAS INDUSTRIALES

Como es de suponer, su función principal es la de eliminar manchas y, más concretamente, cualquier tipo de bacteria que se reproduzca en los tejidos y genere olores desagradables, consiguiendo también la desinfección de las prendas, esencial en los servicios ofrecidos por cualquier empresa como gimnasios, restaurantes u hospitales.
Técnicamente, su funcionamiento ofrece dos procesos principales como el lavado y el centrifugado. En cuanto al primero, estas máquinas pueden integrar hasta 30 programas preestablecidos y la posibilidad de personalizar otros tantos conforme a las necesidades específicas del usuario. Por otro lado, el centrifugado se identifica por las vueltas que da el tambor con la finalidad de eliminar la mayor cantidad de agua de las prendas. Las de alta velocidad giran en torno a 1000 y 1500 revoluciones por minuto y otras más lentas entre 400 y 800 que se usan para prendas más delicadas. Todas necesitan anclaje al suelo, ya que sus dimensiones, la inercia generada por la rotación y su uso intensivo (pueden funcionar hasta 14 horas seguidas) obligan a sujetarlas por seguridad.
Entre sus prestaciones más destacadas resaltan la reducción de emisiones de C02, el ajuste del uso de agua necesario ahorrando al máximo este recurso, el control de la cantidad de producto químico utilizado, un mantenimiento bastante sencillo y un diseño muy eficiente para su finalidad.

SECADORAS INDUSTRIALES

Su función principal es la de eliminar los restos de agua y humedad de las prendas, además de eliminar también bacterias por proceso de calor.
En cuanto a los tipos de secadoras, se distinguen 3 que han ido apareciendo según los avances tecnológicos lo han permitido y se diferencian por el sistema de secado. Las primeras fueron las que usan un método por evacuación o ventilación. Es el más sencillo y económico pero el que más energía consume. Seca con aire calentado por resistencias y expulsa la humedad directamente al exterior. Más adelante, aparecieron las que funcionan por condensación. Secan de la misma forma que las de evacuación pero la humedad es condensada y recogida en un depósito interno, lo que supone el inconveniente de tener que vaciarlo manualmente pero también son económicas y fáciles de usar. Por último, las que funcionan con bomba de calor son las que menos energía consumen y el sistema más avanzado tecnológicamente. Esta vez, el calentamiento del aire se hace a través del condensador de la bomba de calor y la condensación de la humedad la hace el evaporador. Aun así, sus inconvenientes son un coste más elevado y los ciclos de secado son más largos.

PLANCHAS O TRENES DE PLANCHADO

Éstas son las máquinas que más variedad ofrecen. Aquí nos centraremos en las tres más comunes.
Como su propio nombre indica, su función es la de eliminar las arrugas de las prendas para un acabado impecable y una presentación al cliente digna de un trabajo bien hecho. Las más usuales las podemos dividir en dos tipos: manuales y trenes de planchado. Las manuales usan el vapor de agua para eliminar las imperfecciones. Se pueden subdividir en dos: las que se asemejan a las que tenemos en casa pero con prestaciones mucho más eficaces, y las planchas de repaso semi-industrial con caldera, que son más de un tamaño superior a las primeras. Por otro lado, los trenes de planchado son grandes máquinas en las que se introduce la ropa, normalmente por el frente de la máquina y sale por detrás ya planchada. De éstos hay muchas versiones, dependiendo de las funciones, de la forma de presentarle la prenda o demás variantes.

 

Tal y omo se puede deducir de todo esto, el espacio necesario para la instalación de toda la maquinaria es enorme y el gasto inicial bastante elevado. Aun así, los resultados son evidentes cuando se cuenta con todo lo necesario y con el mejor equipamiento para ofrecer un servicio óptimo al cliente. Por ello, consideramos que desde Lavado de Textiles hemos puesto todo el empeño y esfuerzo en contar en nuestras instalaciones con todo lo necesario para tener a vuestra disposición el mejor servicio posible. Si quieres saber más, visitarnos o directamente contratar nuestros servicios no dudéis en poneros en contacto. Os esperamos.